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Este es el discurso que finalmente pronuncié ante el Parlamento Europeo:

Apreciados comisionados y eurodiputados,

Mi nombre es David Raya y los médicos sólo me dieron un par de meses de vida al nacer. Por suerte, les he contradicho y ya tengo 27 años. Nací con Fibrosis Quística, una enfermedad genética, degenerativa, incurable, que va destruyendo poco a poco los pulmones, páncreas y el hígado.

Las estadísticas dicen que la esperanza de vida para enfermos como yo es de 31 años, así que, según estos augurios, sólo me quedarían cuatro años de vida. Por eso comprenderán que tenga cierta urgencia para asuntos como este. Aunque estoy seguro de que volveré a contradecir las estadísticas.

Estoy condenado de por vida a tomar más de 40 pastillas diarias. Además de otros muchos medicamentos que son líquidos, y por eso estoy hoy aquí.

Al día siguiente de que entrara en vigor la normativa que modifica las medidas de seguridad en los aeropuertos de la Unión Europa, yo tomaba un vuelo de Berlín a Barcelona.

Me topé de frente con una normativa que no había sido debatida públicamente, basada en unos supuestos intentos de atentados, y que había sido declarada secreta por unas más que cuestionables medidas de seguridad.

Tan secreta era la norma que la Policía consultaba el mismo folleto informativo que yo. ¡Me iba a aplicar la normativa basándose en un tríptico informativo! Mis insulinas, mis antibióticos, mis aerosoles y mi máquina de vaporizar la medicación se habían convertido de la noche a la mañana en armas de destrucción masiva y yo, en un supuesto yihaidista, con un master en Química para poder mezclar todos mis medicamentos y crear un explosivo.

Por cierto, algunos de los medicamentos que tan alegremente manipularon policías y agentes de seguridad en el aeropuerto de Berlín, después se tienen que inyectar en vena.

No hace falta que les diga lo arbitrario que resulta aplicar una normativa secreta, ¿verdad? Les pongo un ejemplo. Aparte de enfermo de fibrosis quística, soy diabético. Llevo siempre conmigo una lata de coca cola porque es lo que más rápido recupera los niveles de azúcar en la sangre. Más que las galletas, los zumos o el pan. Pero claro, la coca cola no es un medicamento ni la prescriben los médicos. Pero puedo sufrir un coma diabético si no me la tomo a tiempo. Pues bien, en algunos aeropuertos la coca cola ha podido subir conmigo y en otros aeropuertos, ha sido declarada peligrosa y sospechosa de terrorismo.

Una vez pasados los controles de seguridad se pueden volver a comprar líquidos sin límites de cantidad. ¿Cada uno de esos líquidos se han revisado antes de ponerse a la venta? ¿Uno por uno?

Por otra parte, para poder subir a los aviones ahora tengo que enseñarle mi informe médico a los policías y vigilantes de seguridad de los aeropuertos. Un historial médico que, por cierto, es confidencial, o debería serlo. Es un informe sumamente complejo, que ni yo mismo entiendo al 100 por 100. ¿Están capacitados los policías y vigilantes para entenderlo?

Como ciudadano europeo y como miembro del colectivo de enfermos crónicos, siento que esta normativa vulnera mis derechos. Es una norma absurda, ineficaz, discriminatoria y secreta.

Por eso, les pido:

Que se derogue o modifique la normativa de la Comisión Europea 1546/2006. ¡Y sobre todo que se haga pública!.
Que se respeten las libertades individuales, así como el derecho a la intimidad y la privacidad.
Que normas secretas como esta no sienten un precedente para futuras leyes.
Que no se legisle de espaldas al Parlamento y a los ciudadanos. No todo vale en nombre de la seguridad y la lucha antiterrorista. Los europeos no queremos parecernos a los Estados Unidos.

Por último, quiero decirles que no he venido aquí a mendigar compasión. Soy un luchador nato porque mis circunstancias me han obligado a serlo. Lo que he venido a exigirles es coherencia y sentido común para legislar. Están representando a 500 millones de personas. No lo olviden.

Quiero darle las gracias a todos los que me han ayudado a llegar hasta aquí. Ellos ya saben quienes son. Y gracias a ustedes por escucharme tan pacientemente.

Acabaré con un poema del dramaturgo alemán Bertolt Brecht:

Primero se llevaron a los negros, pero a mí no me importó porque yo no lo era.
Enseguida se llevaron a los judíos, pero a mí no me importó porque yo no lo era.
Después detuvieron a los curas, pero como yo no era religioso, tampoco me importó.
Luego apresaron a unos comunistas, pero como yo no soy comunista, tampoco me importó.
Ahora me llevan a mí. Pero ya es tarde.

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  1. Absurdo.

    Yo también soy diabética y el personal que vigila lo de los líquidos en los aeropuertos no sabe nada de esta enfermedad. Pero esto no es nada comparado con lo que le pasó a mi tío, ya fallecido:

    2 meses antes de morir vino a Asturias desde Dinamarca. Operado del corazón 3 veces, enfermo terminal y con una bronquitis encima, pudo salir de Dinamarca con sus medicamentos y jarabes, pero ya en Madrid, no le dejaban coger el vuelo para Asturias con el pretexto de que sus informes médicos estaban “sólo” en danés e inglés, y, claro está, ellos no entendían nada.

    Mi tío se hartó de suplicarle al policía y sólo le dejaron pasar cuando le dió un ataque de nervios y se echó a llorar. Muy lamentable.

    Yo creía que lo que pasó mi tío era culpa de un policía incompetente, pero veo que hay más casos como él.

    Por lo que me ha tocado y lo que me puede tocar, todo mi apoyo a David ¿Dónde hay que firmar?

    P.D._ Si la insulina va en la bodega se congelará y, si se congela, ya no sirve para nada. Mi insulina es mi páncreas, sin ella moriré en pdeocos días. Esto deberían explicárselo a quien corresponda…

  2. Soy madre de una hija de 6 años, afecta de fibrosis quística, no puedo decirte nada que no hayas dicho ya, simplemente gracias

    Teresa Grau

  3. La verdad es que lo de los aeropuertos es algo increible. En el último mes he tenido que coger unos 8 aviones y he visto cosas que… vamos, no llegan al nivel de las que habeis contado, pero son fruto de la misma estupidez.

    Todo mi ánimo y admiración David.

    Un saludo.

  4. a ver si te escuchan y hacen algo porque es vergonzoso

  5. Os apoyo.

    Mi experiencia en los aeropuertos nunca ha sido muy traumática y no tengo ningún tipo de enfermedad, afección ni nada que se pueda comparar a los vuestros.

    Lo más grave que me ha pasado ha sido que no me permitiesen subir queso al avión en Charles de gaulle (paris) ( curiosamente el queso que había comprado en la tienda del aeropuerto ANTES del control de seguridad si que me lo dejaron subir mientras que el del supermercado de mi calle no)

    Otro día si me han dejado subir el queso.

    Esto no fue una gran molestia pero me pareció incoherente, si los agentes de seguridad no pueden decidirse en un producto tan común como el queso ¿como pueden decidir ante productos más sensibles como medicinas?

    Encima para impedir subir substancias que ni un químico experto podría usar para volar el avión.

    /sarcasm on

    Tengo entendido que inyectar insulina en una persona no diabética puede causarle la muerte, van a prohibir volar a los diabéticos? ¿es por eso que no os dejan subir los medicamentos?

    ¿Y si un terrorista es diabético si que puede subir con su potencial arma al avión?

    ¿Chuck Norris puede subir a un avión? ¿y si le da por matarnos?

    Esto acaba siempre en una reducción al absurdo.

    Las low cost se van a pique y a nadie se le ocurre recortar en la seguridad innecesaria (ojo innecesaria)

    Mundo de Locos.

  6. Al leer estas cosas dos sensaciones muy distintas y contrarias han invadido mi persona, la primera es rabia y la segunda esperanza. Yo no padezco de ninguna enfermedad y me siento muy afortunado por ello y aún así muchas veces me encuentro en situaciones tan incomprensibles y tan difíciles que cuando se sobrepasan no se sabe ni como se ha hecho.
    Me imagino la gente que se ve en situaciones como la que este señor ha descrito, mi pregunta es ¿puede haber algo peor que esto?. Lo único que se es que estos señores, me refiero a los que componen los gobiernos y son pro así decirlo el germen de nuestro “sistema” y dictadores de nuestras leyes, no sufren estas consecuencias, ni son conscientes del sufrimiento y peligrosidad que acarrea estar en esta situación, pero eso ya todos lo sabemos…
    Lo único que pido a todo el que sea capaz de poner un poco de su parte y empatizarse con hechos como este, es un mínimo de comprensión, ya que estamos hablando y cuestionando la VIDA DE UNA PERSONA, y no las divagaciones mentales y paranoias de unos cuantos personajes que se creen superhéroes sin nisikiera mirar a los ojos de quien tienen delante, y mucho menos saber las consecuencias en las que desembocan tan bastos actos y sentencias sin conocimietno de causa que llevan a cabo, y por desgracia a diario.
    a tí david raya, muchas gracias por lo que has escrito porque a veces uno vuelve a despertar y a poner los pies en la tierra tras leer cosas como las que tu has escrito.

    un saludo a todos.

  7. Tan solo queria agradecer lo que has hecho.

  8. En fin, sólo queda luchar…

    La discusión en torno a Seguridad / Libertad está tomando un cariz demasiado peligroso.

    Yo entiendo que hay que tomar ciertas medidas y que hay peligros reales a tener en cuenta. Pero el tema de los aeropuertos es ya excesivo.

    El tabaco y los accidentes de tráfico son unas de las principales causas de muerte en nuestro pais y en la UE en general, quizá todos esos medios represores que se está utilizando en los aeropuertos deberían destinarse a ejercer medidas más eficientes contra estos problemas.

    David, cuando uno tiene razón debe llegar hasta donde sea… y tú eres un ejemplo a seguir. Mucha suerte!

  9. Espero que dentro de poco tiempo no sea necesario discutir sobre estos asuntos. Tienes todo mi apoyo y simpatia.

  10. No les quedará más remedio que volver al sentido común. Es tan vergonzoso que nos tomen por delicuentes a priori, que sean tan estúpidos que prentendan ahuyentar los peligros de un ataque hurgando en nuestras intimidades, que abusen del poder que les damos democráticamente para someternos a sus caprichosas normas carentes de toda lógica, que no les quedará otra que derogar semejante sarta de atropellos a los derechos civiles. O pretenden también esposar a los practicantes de artes marciales o a los policías que también pueden volverse locos en un rapto imprevisible y liarse a tiros con todos, eso sin hablar de los pilotos o las azafatas que nadie está libre de un bajón… tanto control sólo consigue en la práctica recortar nuestras libertades. las de los ciudadanos de a pie. así que no pierdas la esperanza, algún político con sentido del ridículo te apoyará muy pronto.


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  1. [...] era llegar hasta aquí. Ahora esto ya está chupado“. Leí ante la Comisión de Peticiones mi discurso, que luego he colgado íntegro en el blog. El apoyo a mi iniciativa por parte de la gran mayoría [...]

  2. [...] le suponen un peligro real, un peligro que puede poner en riesgo su vida, tal y como cuenta en El discurso, una anotación sobre el discurso que dio ante el Parlamento Europeo explicando su [...]

  3. [...] os dejo con una recomendación: leeros El Discurso, de David Raya. Un buen ejemplo de lo que una administración ciega puede llegar a [...]

  4. [...] Es decir, el fin de una norma estúpida e ineficaz. Aún queda más de un año de suplicio, pero los que hemos luchado en contra de esto esperamos: [...]

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